LA GUÍA DEFINITIVA SOBRE EL ACNÉ

Causas, tipos, mitos y tratamiento para volver a tener una piel sana y libre de espinillas y puntos negros

En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber sobre el acné. Qué es, por qué se produce, qué tratamientos existen actualmente para eliminarlo, qué bulos no debes creer sobre el acné, cómo tratar tu piel y cómo evitar o curar las cicatrices.

¿Qué es el acné?

Es una enfermedad inflamatoria que afecta al 85% de los jóvenes, pero también a personas adultas. Se origina en la unidad pilosebácea, la unidad formada por el pelo y la glándula sebácea. Se localiza en nuestra cara, en el pecho o en la espalda.

En ocasiones las glándulas sebáceas se pueden obstruir y llenarse de contenido de manera que los gérmenes que están en la piel lo pueden infectarlas fácilmente.

El acné afecta más a hombre que a mujeres y además los hombres lo sufren con mayor intensidad. En cambio, en las mujeres suele durar más tiempo, es bastante común ver a mujeres cercanas a los 40 años que todavía tienen acné. Esto está muy ligado a los cambios hormonales de la mujer, de hecho, en el 70% de las mujeres, el acné empeora en la semana previa a la menstruación.

Es necesario tratar de forma intensiva el acné ya que si no lo hacemos aparecerán las temidas cicatrices.

Tipos de Acné

El acné más visible es el de la cara, pero realmente los granos puede salir además en la espalda, el pecho, los brazos o en los glúteos.

Hay muchos tipos de acné. En función del tipo de lesiones que produce en la piel y la intensidad de las mismas podemos clasificarlos en:

Lesiones no inflamatorias

Son lo comedones abiertos o más conocidos como puntos negros que se consideran acné leve.

Lesiones inflamatorias

Las lesiones inflamatorias ya puede ser moderadas o graves. Dentro de las lesiones inflamatorias están:

  • Pápulas: son los granitos vulgares que conocemos por acné típico. Son rojos, inflamados
  • Pústulas: se llama pústulas cuando existe pus
  • Nódulos  y Quistes: lesiones de mayor tamaño

Causas

A continuación puedes ver las causas por las que se produce el acné.

Las personas con acné producimos más sebo de lo normal. Los brotes de granos o espinillas suelen comenzar en la adolescencia porque es en esa etapa de la vida cuando empieza el desarrollo hormonal.

Existe también una bacteria característica del acné llamada Propionibacterium acnes que favorece la aparición del acné.

Todo comienza cuando el conducto por donde el sebo sale a la superficie se tapona, lo que favorece que se produzca la infección bacteriana. La presencia de piel muerta, puede también favorecer la aparición de los granos. Pero además hay otros factores que pueden influir mucho en el acné como:

  • Desajuste hormonal
  • Factores genéticos
  • Uso de cosméticos no adecuados
  • Algunos medicamentos
  • Contaminación y humedad
  • Presión de la ropa o el casco 
  • Pellizcarse los granos

Mitos del acné

Mito número 1 – La mejor manera de quitar el acné es explotándolos los granos

Lo peor que podemos hacer es reventar los granos con pus ya que al reventarlos podemos hacer que nos quede una cicatriz.

Mito número 2 – Comer chocolate, cacahuetes o fritos nos provoca acné

Científicamente esto no está demostrado, simplemente estos alimentos estimulan más al sistema nervioso central. El sistema nervioso produce más grasa, estimulando a la glándula sebácea por lo que tenemos más riesgo de que se produzca un brote. Lo que quiere decir, es que puedes comer de todo, pero sin excesos.

No pasa nada por comer un poco de chocolate a la semana, o unas patatas fritas. Probablemente eso no va a hacer que tengamos la cara llena de granos, pero sí por el contrario, toda nuestra dieta se basa en productos ultra procesados, bollería y fritos, esto va a elevar la posibilidad de que nuestra piel no esté sana.

Mito número 3 –  El estrés produce acné

En este caso pasa igual que con el chocolate, no es que el estrés provoque el acné sino que el estrés sobre estimula nuestro sistema nervioso central, esto hace que produzcamos más grasa y por tanto aumente el riesgo de que se produzca el acné, pero esto no quiere decir que no podamos evitarlo con una buena rutina facial y tomamos medidas para que nuestro estrés sea algo puntual y no crónico. El estrés crónico no solo puede afectar a nuestra piel sino que puede provocar muchas otras enfermedades más graves.

Mito número 4 – Exponernos al sol ayuda a eliminar el acné

El sol nos puede ayudar porque tiene a resecar la piel, por lo tanto, reducimos la producción de grasa, el problema es que para compensar ese resecamiento, nuestra piel acabará produciendo más grasa, empeorando aumentando el riesgo de que nos salgan los odiosos granos. 

El sol tomado con precaución (solo unos pocos minutos de exposición al día y evitando las horas más calurosas) siempre va a ser saludable, pero si nos pasamos puede ser contraproducente.

Mucho cuidado con tomar el sol si estáis usando algún tipo de tratamiento que sea abrasivo en la piel, ya que nuestra piel está mucho más sensible y se puede quemar fácilmente. 

Mito número 5 – Lavar la piel varias veces nos ayudará a eliminar el acné

Esto puede ser cierto pero siempre que no abusemos. Si resecamos la piel de tantos lavados, podemos provocar el efecto contrario al deseado, que produzcamos más grasa y aumentemos el riesgo de que nos salgan las espinillas.

Con lavarnos la cara con el gel apropiado por la mañana y por la noche será suficiente. Es muy importante hidratarnos la piel después de lavarnos la cara ya que así evitamos que nuestra piel se reseque y produzca más grasa.

Tratamientos para el acné

Para evitar el acné es imprescindible un adecuado cuidado diario de la piel con los productos de higiene, hidratación y fotoprotección correctos para tu tipo de piel.

Hay muchos productos y tratamientos disponibles para tratar el acné, todo depende de sí tu acné es algo puntual o si es un caso grave, o si  simplemente quieres prevenir su aparición antes de que llegue la menstruación.

Tratamientos naturales para el acné

Hay muchos productos naturales para tratar o prevenir las espinillas pero sin duda hay dos que destacan sobre los demás. Su uso es muy popular en todo el mundo. Me estoy refiriendo al aceite de ricino y al aceite de árbol de té.

A continuación os cuento un poco por qué son tan famosos estos aceites para tratar los granos.

Aceite de ricino

El aceite de ricino también conocido como castor oil proviene de una planta llamada higuerilla y contiene cantidad de propiedades beneficiosas para la piel. Es un ingrediente usado para realizar muchos cosméticos aunque también se utiliza en su forma más natural.

Es muy utilizado para tratar el acné de forma natural gracias a sus excelentes cualidades que actúan directamente para ayudar a este problema:

  • Es antiinflamatorio
  • Antibacteriano
  • Hidratante
  • Calmante

Su efecto antiinflamatorio actúa en nuestra cara reduciendo el hinchazón de nuestras espinillas, su propiedad antibacteriana ayuda a mantener a raya a la bacteria causante del acné (Cutibacterium acnes).

Además su aplicación produce una profunda hidratación y la calma, siendo apta para las pieles más sensibles.

¿Cómo se aplica?

Su aplicación es muy sencilla. Solo tienes que extenderlo por la cara con ayuda de un algodón antes de dormir. Evita la zona de la ojera ya que puede causar irritación sí te entra en el ojo. Por supuesto antes, debes haber dejado tu cara limpia con el gel o limpiador de tu preferencia.

Recuerda poner una toalla en la almohada para no mancharla. Si eres constante y lo haces cada noche durante varias semanas, comenzarás a notar los resultados.

¿Dónde comprarlo?

Yo lo compré en Amazon. Tienen varios formatos y marcas y su precio es bastante asequible. Puedes echar un ojo a los comentarios y comprar el que más te guste. A continuación te dejo el enlace del que compré yo.

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El aceite de ricino tiene multitud de usos y propiedades , además de para los granos puedes usarlo por ejemplo para ayudar al crecimiento de tus pestañas o cejas entre otras muchas posibilidades. Nunca te arrepentirás de haberlo comprado. ¡Anímate a probarlo!

Aceite de árbol de té

Al igual que el aceite de ricino, el aceite de árbol de té es antiinflamatorio y antibacteriano. Tiene múltiples propiedades entre las que destacan:

  • Ayuda a reducir la inflamación de los granos con pus y los reseca
  • Reduce la producción de grasa
  • Evitar que queden cicatrices
  • Elimina los puntos blancos gracias a su efecto antibacteriano

Modula la secreción de las glándulas sebáceas por lo que puede ser tu mejor aliado para prevenir el acné si tienes la piel grasa o para impedir que vuelva a parecer sí ya lo has padecido en el pasado y temes que regrese.

¿Cómo aplicarlo?

El aceite de árbol de té puedes aplicarlo en la cara de varias formas.

Aplicarlo sólo de forma localizada en el grano o los granos que tengas en la cara dos veces al día.

Diluido. Para aplicarlo en toda la cara, puedes diluir 3 – 4  gotas en:

  • En tu crema hidratante diaria
  • En aceite de coco
  • En aloe vera

Una vez diluido lo puedes aplicar como si fuera tu crema hidratante y a ser constante y ¡Esperar los resultados!

¿Dónde comprarlo?
En Amazon tienes varias opciones, aquí te dejo una que tiene buenísismas opiniones:

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Tratamientos médicos para el acné

Antes de nada debe quedar claro que en ningún caso es recomendable seguir un tratamiento por tu cuenta sin visitar antes a un dermatólogo profesional que estudie tu caso para determinar el tratamiento adecuado para ti.

Una cosa es experimentar con diferentes productos naturales o probar distintas rutinas faciales para mejorar el acné que no suponen ningún riesgo para tu salud y otra muy distinta es tomar medicamentos sin prescripción médica.

Dicho esto, vamos a ver los diferentes tipos de tratamientos dermatológicos para el acné.

El acné es el principal problema que tratan los dermatólogos en consulta. De hecho, 1 de cada 4 consultas es para tratar pieles acneicas.

Los tipos de tratamiento para el acné se clasifican en:

  • Los retinoides tópicos 
  • Los antibióticos tópicos
  • Los antibióticos orales 

En un principio se van a utilizar tratamientos tópicos. Es decir, cremas, lociones, geles, etc, que combinan distintos activos que van a hacer que disminuya la producción del sebo y a controlar el crecimiento de la bacteria Cutibacterium acnes. Estas cremas eliminan toda la piel muerta (a modo de exfoliante) o sustancias que pueden taponar los poros.

Los retinoides tópicos se suelen combinar dependiendo del paciente con antibióticos tópicos o con el peróxido de benzoilo.
Sí esta combinación no funciona, se recurre a los antibióticos orales. Estos antibióticos se toman con el objetivo principal de reducir la inflamación que causa el acné. Actúan frenando el desarrollo del acné pero también contribuyen a que queden menos cicatrices.

Sí los antibióticos orales no funcionan, se pasaría a un tratamiento con retinoides orales como el famoso roacutan.

Otros tratamientos que se puede combinar con los antibióticos orales son:

  • Peeling de ácido glicólico
  • Peeling de ácido salicílico

Ayudan en la renovación de la epidermis y tienen acción exfoliante, también ayuda a eliminar cicatrices.

Esta dermatóloga lo explica muy bien en el siguiente vídeo (habla de los tratamientos a partir del minuto 4:44) de los diferentes tratamientos que realizan los dermatólogos en consulta dependiendo del tipo de acné que presenta cada paciente:

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